Todos íbamos a ser astronautas...
Íbamos a pensar con celeridad a esforzar nuestras neuronas a la muerte y dejar que se liquidaran, luego, tirándose todas juntas en colectivo, hacia el barranco.
Íbamos a poblar otras tierras, viajar a Luna sería nuestras vacaciones en el Caribe, y por supuesto nuestro distinguido patriota de talla internacional iba a trasmitir su programa desde la cara oculta. En el lado ilumidado iban a quedar ciudades construidas al estilo de Londres, Nueva York y París, entremedio un café Shekespeare nos guiniaría el ojo para pasar a tomar un café intergaláctico, endulzado con las lágrimas de Ofelia. Ya en la frontera una última autopista "del Sol" nos señalaría en un cartel girado hacia el centro que ahí se comenzarían los trabajos para construir el laberinto de Asterión, no íbamos a poder dejar de escuchar el catar de los pájaros aturdiendonos mientrás un gitano nos ofreciera en la ventanilla un reloj adecuado a las horas lunares. Traspasada la carretera un cartel no diría "Bienvenidos lastimeros tercer mundistas y aventureros occidentales". Al mirar hacia el horizonte se perfilaría la plaza Hidalgo con sus bonitas bancas esperando por ser utilizadas de descanso.
Avanzando en el camino, una playa artificial nos recordaría las playas caribeñas y las exóticas mulatas bailando samba, "una mezcla interezante" afirmaríamos, siempre quisimos poder visitar Miami y encontrarnos con cariocas en esas arenas. Sin embargo la emoción nos esperaba más allá, detrás del Hotel donde nos alojaríamos a nuestro propio estilo chilensis, se erigían los poblados a estilo Oriental, la reencarnación de Hussein hablaría en la tarima del café literario, miestrás un Dalai mesero nos serviría unos cuantos cortos.
Queríamos pensar tanto, imaginarlo TODO, descifrar los símbolos de Machu Pichu y tratar de expecular en qué era nos encontraríamo. Íbamos a pensar en números cuanticos, "¿en números cuanticos?" me preguntaste, "SI, vamos a ser unos expedicionarios". Te reíste y ahora entiendo... nada des eso podría ser cierto.
Íbamos a escapar... nuestra cabeza cubierta por una pesera.
1 comentario:
está muy divertido! me gustó. El trasfondo es misterioso pero interpretativo a cagarse.
un beso, te quiero mucho
Publicar un comentario